Un puente grúa es tan seguro como lo que cuelga de su gancho. Elegir mal una eslinga o colocarla con un ángulo inadecuado es una de las causas más frecuentes de caída de cargas. Esta guía resume lo esencial del eslingado de cargas: tipos, capacidad y ángulo.
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Tipos de eslingas
- Cadena: resistentes al calor y al desgaste; muy usadas en entornos duros como fundiciones y talleres.
- Cable de acero: robustas y flexibles; sensibles a cortes, cocas y rotura de hilos.
- Cinchas o eslingas textiles planas: ligeras y delicadas con la carga; se dañan con cantos vivos, calor y productos químicos.
- Eslingas redondas: sin fin y muy flexibles, adecuadas para cargas con superficies delicadas.
Código de colores de las cinchas
Las eslingas textiles se identifican por color según su carga máxima de trabajo en uso recto. Las habituales de poliéster siguen esta escala orientativa: violeta, 1 t; verde, 2 t; amarillo, 3 t; gris, 4 t; rojo, 5 t; marrón, 6 t; azul, 8 t; naranja, más de 10 t. Aun así, lee siempre la etiqueta: la etiqueta manda, no el color.
El ángulo cambia la capacidad
Cuando una eslinga trabaja en ángulo, cada ramal soporta más fuerza que en vertical. A mayor ángulo entre ramales, menor es la carga que pueden levantar. En términos prácticos:
- Con ramales casi verticales, cada uno soporta aproximadamente la mitad del peso en una maniobra de dos ramales.
- Al abrir el ángulo, la tensión en cada ramal crece de forma notable.
- Por encima de unos 90° entre ramales, la capacidad se reduce tanto que no debe trabajarse así sin cálculo.
La tabla del fabricante indica los factores de reducción de cada ángulo. Consúltala antes de elevar.
Cómo elegir la eslinga
- Averigua el peso real de la carga y la posición de su centro de gravedad.
- Decide la configuración: uno, dos o cuatro ramales, en cuello, en cesta o en ángulo.
- Comprueba la etiqueta: carga máxima de trabajo, longitud y fecha de fabricación.
- Protege la eslinga de los cantos vivos con cantoneras o protectores.
- Apártala si está dañada: cortes, deshilachados, quemaduras, deformaciones o etiqueta ilegible.
Errores frecuentes
- Anudar eslingas o cadenas para acortarlas.
- Usar una eslinga sin etiqueta legible.
- Forzar el ángulo para sacar más espacio.
- Arrastrar la eslinga por el suelo o dejarla bajo la carga.
Antes de elevar, repasa también la revisión previa del puente grúa y sus accesorios.
Conclusión
Elegir bien la eslinga, respetar el ángulo y leer la etiqueta son tres hábitos sencillos que evitan la mayoría de los incidentes en el eslingado.



