El uso correcto de guantes en la manipulación de alimentos es una de las prácticas más extendidas y, a la vez, peor entendidas. Mucha gente cree que ponerse guantes equivale a trabajar de forma higiénica, pero unos guantes mal utilizados pueden contaminar los alimentos tanto como unas manos sucias. En este artículo explicamos cuándo conviene usarlos, cómo ponérselos y quitárselos y qué errores hay que evitar.
¿Son obligatorios los guantes para manipular alimentos?
La norma general es que lo importante es la higiene de las manos, con o sin guantes. Los guantes no sustituyen al lavado de manos: son una barrera adicional que resulta útil en determinadas tareas, por ejemplo al manipular alimentos listos para consumir que no van a recibir ningún tratamiento posterior, al trabajar con heridas protegidas en las manos o cuando el protocolo de la empresa así lo exija. Conviene consultar siempre las normas internas de tu establecimiento.

Por qué unos guantes mal usados son un riesgo
Los guantes se ensucian y se contaminan igual que las manos. Si se tocan con ellos superficies sucias, el móvil, la cara, el pelo o alimentos crudos y después se manipulan alimentos cocinados, se transmiten los microorganismos con la misma facilidad. Además, trabajar con guantes puede dar una falsa sensación de seguridad que lleva a lavarse menos las manos. Los guantes también pueden romperse sin que se note y retener humedad y sudor, que favorecen la multiplicación de bacterias en la piel.
Cómo ponerse los guantes correctamente
- Lávate las manos con agua y jabón y sécalas bien antes de ponerte los guantes.
- Elige la talla adecuada: ni tan holgados que se muevan, ni tan justos que se rompan.
- Sácalos de la caja sin tocar los demás: evita contaminar los guantes que quedan.
- Revisa que estén íntegros, sin roturas ni agujeros.
- Si tienes una herida en la mano, cúbrela primero con un apósito impermeable y ponte el guante encima.
Cuándo hay que cambiar de guantes
Unos guantes no duran toda la jornada. Hay que cambiarlos, y lavarse las manos antes de ponerse unos nuevos, en estas situaciones:
- Cuando se rompan, se rasguen o se ensucien.
- Al cambiar de tarea, por ejemplo al pasar de manipular carne cruda a preparar alimentos cocinados o listos para consumir.
- Después de tocarse el pelo, la cara, la nariz o la ropa, o de toser o estornudar.
- Tras manipular basura, dinero, productos de limpieza u otros objetos ajenos a los alimentos.
- Después de un descanso o de cualquier interrupción del trabajo.
- Pasado un tiempo de uso continuado, aunque aparentemente estén limpios.
Cómo quitarse los guantes sin contaminarse
El momento de quitarse los guantes también es delicado, porque la parte exterior está contaminada. Sujeta con una mano el guante del lado contrario por la zona de la palma y tira hacia fuera para quitarlo, dándole la vuelta. Recoge el guante retirado con la mano que sigue enguantada. Después, introduce los dedos de la mano libre por dentro de la muñeca del segundo guante y tira hacia fuera de modo que el primero quede dentro. Deséchalos en un cubo y lávate las manos de inmediato.

Tipos de guantes y materiales
Los guantes desechables más habituales son de nitrilo, vinilo y látex. Para uso alimentario, deben ser aptos para el contacto con alimentos, cumpliendo las condiciones que fije la normativa y el fabricante. Es importante tener en cuenta las posibles alergias: el látex puede provocar reacciones en personas sensibles, tanto en quien los usa como en quien consume los alimentos manipulados. Muchos establecimientos prefieren guantes de colores claramente distintos a los alimentos, como el azul, para detectar fácilmente si un trozo se ha desprendido.
Errores frecuentes con los guantes
- No lavarse las manos antes de ponérselos o después de quitárselos.
- Usar los mismos guantes para tareas distintas durante toda la jornada.
- Tocar con ellos el teléfono, la caja registradora o el pomo de las puertas.
- Lavar y reutilizar guantes desechables.
- Llevar guantes con anillos o uñas largas que los puedan rasgar.
Cómo sacar el carnet de manipulador online
El uso correcto de los guantes y la higiene de las manos son contenidos básicos de la formación del manipulador. Si necesitas tu certificado, puedes hacer el curso de manipulador de alimentos online de Pmanager, regulado bajo el Real Decreto 109/2010 y el Reglamento CE nº 852/2004. Lees las lecciones, haces el examen y solo pagas cuando lo terminas. Es 100 % online, sin registros ni horarios; el certificado, válido en toda España, cuesta 10 euros y se envía al momento.
Conclusión
Los guantes son una herramienta útil, pero solo funcionan si se usan bien: manos limpias antes de ponérselos, cambio frecuente, retirada correcta y lavado de manos después. Recuerda que la higiene de las manos sigue siendo la base de la seguridad alimentaria, lleves o no guantes.
Créditos de las imágenes: BlueThunderTechnologies (CC BY-SA 4.0); צודק! (CC BY-SA 4.0); Shixart1985 (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons.

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