Saber almacenar los alimentos correctamente y entender las fechas de caducidad es una parte esencial del trabajo de cualquier manipulador. Un producto bien almacenado conserva mejor su calidad y su seguridad, y un producto mal guardado puede convertirse en un riesgo aunque se haya comprado en perfecto estado. En este artículo repasamos las reglas básicas de almacenamiento, el método FIFO y las diferencias entre fecha de caducidad y consumo preferente.
Por qué importa el almacenamiento de los alimentos
Durante el almacenamiento, los alimentos pueden alterarse, contaminarse o perder sus propiedades. Un mal control puede favorecer el crecimiento de microorganismos, la aparición de plagas, la contaminación cruzada o el deterioro por humedad y calor. Además, un almacén desordenado provoca pérdidas económicas y desperdicio de comida. Por eso conviene tener unas reglas claras y aplicarlas a diario.
Fecha de caducidad y fecha de consumo preferente
Son dos cosas distintas y es importante no confundirlas:
- Fecha de caducidad: aparece en los alimentos muy perecederos, como carnes, pescados o platos preparados. Pasada esa fecha, el producto puede no ser seguro y no debe consumirse ni ofrecerse.
- Consumo preferente: aparece en productos más estables, como conservas, pasta o galletas. Pasada la fecha, el producto puede perder calidad (sabor, textura, aroma), aunque en muchos casos sigue siendo seguro si el envase está en buen estado.

Comprueba siempre las fechas al recibir los productos y antes de utilizarlos, y respeta las condiciones de conservación indicadas en la etiqueta. Cuando un envase se abre, el plazo de consumo suele acortarse, por lo que conviene anotar la fecha de apertura.
El método FIFO: primero en entrar, primero en salir
FIFO viene del inglés «first in, first out». Consiste en consumir antes los productos que llevan más tiempo almacenados, o los que caducan antes. Para aplicarlo bien:
- Coloca los productos nuevos detrás o debajo de los antiguos.
- Etiqueta los productos con la fecha de recepción, apertura o elaboración.
- Revisa periódicamente el almacén y la nevera, y retira lo que esté caducado o deteriorado.
- Si manejas productos con distintas fechas, ordénalos de forma que las más próximas queden a la vista.
Almacenamiento en frío
La nevera y la cámara requieren una organización cuidadosa. Como referencia general, los productos refrigerados se mantienen en frío continuo y los congelados no deben descongelarse y volverse a congelar. Algunas pautas útiles:
- Guarda los alimentos tapados o en recipientes cerrados para evitar contaminaciones y olores.
- Coloca los alimentos cocinados o listos para consumir arriba, y la carne y el pescado crudos abajo.
- No sobrecargues el frigorífico: el aire frío debe circular.
- No guardes alimentos calientes en grandes recipientes; enfríalos antes en porciones pequeñas.
- Limpia las baldas con regularidad y revisa el estado de las juntas de las puertas.

Almacenamiento en seco
Los productos no perecederos (arroz, pasta, legumbres, harinas, conservas, aceites) se guardan en un lugar fresco, seco y ventilado, protegido de la luz solar directa y alejado de fuentes de calor. Conviene que estén separados del suelo y de las paredes, sobre estanterías de material lavable, para facilitar la limpieza y dificultar la entrada de plagas. Los envases abiertos deben cerrarse bien o trasladarse a recipientes herméticos etiquetados.
Productos químicos y alimentos: siempre separados
Los productos de limpieza, desinfectantes y otros productos químicos nunca deben guardarse junto a los alimentos ni encima de ellos. Mantenlos en un armario o zona específica, en sus envases originales y bien identificados, para evitar confusiones y contaminaciones.
Control de plagas en el almacén
Un almacén con restos de comida, cajas apiladas en el suelo o huecos en puertas y paredes es un lugar perfecto para insectos y roedores. Mantén el orden y la limpieza, cierra las bolsas y envases, retira cartones y residuos con frecuencia y avisa a tu responsable si detectas señales de plagas, para que se tomen medidas.
Qué hacer con los productos caducados o dudosos
Si encuentras un producto caducado, con el envase hinchado, con mal olor o con signos de deterioro, retíralo y sepáralo para que nadie lo utilice por error. Si tienes dudas, no lo ofrezcas: ante la duda, mejor desecharlo. Anota la incidencia si tu establecimiento lleva registros.
Cómo sacar el carnet de manipulador online
El almacenamiento y la conservación son contenidos habituales de la formación del manipulador. Para obtener tu certificado puedes hacer el curso de manipulador de alimentos online de Pmanager, regulado bajo el Real Decreto 109/2010 y el Reglamento CE nº 852/2004. Lees las lecciones, realizas el examen y solo pagas cuando lo terminas. Es 100 % online, sin registros ni horarios; el certificado cuesta 10 euros, se envía al momento y es válido en toda España.
Conclusión
Un buen almacenamiento no necesita grandes inversiones: orden, etiquetado, método FIFO, frío bien gestionado y separación de alimentos y productos químicos. Con estos hábitos se alarga la vida útil de los productos, se evitan riesgos para la salud y se reduce el desperdicio.
Créditos de las imágenes: USDAgov (dominio público); Chenspec (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

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