Una estantería cargada de palés soporta toneladas, pero un solo montante deformado puede hacerla caer. Conocer sus límites y vigilar su estado es parte del trabajo de cualquier mozo de almacén.
La placa de carga
Las estanterías de palés llevan una placa que indica la carga máxima por nivel y por módulo. Esa carga no se puede superar nunca, y los palés deben quedar bien centrados y apoyados sobre los largueros.

Cómo se dañan
El golpe de una carretilla contra un montante es la causa más habitual. Aunque parezca leve, un montante abollado, un travesaño doblado o un anclaje suelto reducen la capacidad real de la estantería.
Señales de alarma
- Montantes abollados, doblados o con la pintura saltada.
- Travesaños con deformación o fuera de su encaje.
- Palés que se inclinan, apoyan mal o sobresalen.
- Anclajes sueltos o protectores de pie de montante rotos.

Qué hacer
Comunica el golpe o el daño de inmediato, aunque «no se vea nada», y acota la zona hasta que el responsable la revise. No sigas cargando ni descargando ese módulo.
Buenas prácticas
Lo pesado, abajo; lo ligero, arriba. Usa solo palés en buen estado, sin tablas sueltas. Mantén los pasillos con la anchura marcada para que las maniobras no golpeen las estanterías.
Si trabajas o vas a trabajar en un almacén, el curso de mozo de almacén online repasa estos conceptos junto con los casos prácticos de accidentes más habituales.

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